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Tal y como te conté hace unos días, tuve la oportunidad de viajar a Ámsterdam representando a España en un evento Windows On Location, organizado por Microsoft Europa para promover las maravillas musicales y tecnológicas alrededor de la conocida capital europea.

Durante esos dos días, compartí esta maravillosa experiencia junto a otros 10 periodistas de países como Letonia, Bélgica, Polonia, Rumanía, Portugal, Ucrania, Suiza, Grecia, Estados Unidos, Irlanda y Países Bajos.

Allí tuvimos la oportunidad de conocer interesantes aspectos de la vida nocturna de la ciudad, algunas de sus salas de fiesta más conocidas, e interesantes iniciativas que se sirven de la tecnología para difundir el talento musical.  Lo hicimos además de la mano de Mirik Milan, alcalde de la vida nocturna de Ámsterdam, un cargo que se ostenta durante dos años y que sirve de nexo entre la política consistorial y los dueños de clubs, salas de conciertos, y organizadores de fiesta.

Aquí lo que más me llamó la atención de esta interesante expedición.

Red Light Radio

Esta emisora online lleva 3 años emitiendo desde un escaparate de luces rojas del pintoresco Barrio Rojo.  A lo largo de este tiempo se han convertido en la evidencia de que el ayuntamiento de Ámsterdam busca revitalizar la zona y cambiar una imagen asociada a la prostitución.

En la actualidad, Red Light Radio ocupa dos edificios (ellos lo llaman el Red Light Complex) en el que además tienen sus oficinas ilustradores, directores de cine, artistas, sellos musicales, dos tiendas de discos o el agregador musical Shuffler.FM.

En la actualidad, y tras hacer incluso campañas de crowdfunding para garantizar su supervivencia, Red Light Radio sale también a flote a través de la organización de eventos especiales junto a marcas como Converse (con quienes viajarán al festival estadounidense SXSW).

22 Tracks

22 Tracks es un proyecto iniciado por tres chicos de Ámsterdam, que nació de la necesidad de un sitio que permitiera descubrir nuevos grupos y canciones. La idea creció hasta expandirse a más de un centenar de prescriptores de diversos géneros, procedentes de cuatro capitales europeas.

Su plan final es lograr expandirse hasta 22 ciudades en las que cuenten con playlists humanas que den una idea del panorama artístico de diferentes países, y sobre todo sirvan como escaparate al nuevo talento.

Paradiso

Si visitas Ámsterdam tienes que visitar su mejor sala de conciertos, que además hace las veces de sala de fiestas y club, en el que se organizan sesiones de electrónica, música negra o indie rock. El dato más curioso respecto al recinto, es que antiguamente fue utilizado como una iglesia.

El Paradiso lleva 46 años abierto, y a finales de los 60 fue todo un símbolo de la contracultura hippie y de la vida rockera de aquellos tiempos. En la actualidad, es gestionado por una fundación sin ánimo de lucro, que reinvierte en el local todos los beneficios obtenidos.

Al ser una de las principales salas de conciertos, por sus escenarios han pasado grupos y artistas míticos (es el favorito de Prince, por ejemplo); y además ha sido el lugar que ha acogido los primeros conciertos de bandas que luego han despuntado a nivel mundial.

Aquella misma noche tuvimos la oportunidad de volver al Paradiso para disfrutar del concierto del simpático y deslenguado rapero Antwon, y del festival de música electrónica 5 Days Off.

Trouw

El Trouw es probablemente uno de los locales con más encanto que haya visto nunca. Lleva abierto desde 2009 en lo que antiguamente era una imprenta de periódicos. En el mismo recinto está el club y sala de conciertos, un restaurante e incluso una sala de exposiciones.

Lamentablemente, el contrato de alquiler del local vence este año, y el Trouw cerrará sus puertas en diciembre. Al parecer los dueños del enorme edificio quieren venderlo para construir un hotel. Una pena, tomando en cuenta los grandes nombres de la electrónica experimental que cada semana llenan su exquisita programación.

Además de pasear por estos sitios y conocer a la gente emprendedora detrás de ellos, también nos divertimos visitando una taberna típica holandesa, en la que disfrutamos de buena cerveza y conocimos el Smartlappen. Guiados por el amable Harry descubrimos este estilo de canción en el que la melancolía, clásicos de la canción (como “Que Sera, Sera”, “Let It Be” o “The Wild Rover”), y el acordeón son grandísimos protagonistas.

Y sí, también alucinamos con el divertidísimo Disco-Taxi, en el que el conductor hace las veces de speaker, corista y estrella del karaoke.

Esto es solo un repaso por una visita con mucho encanto a una ciudad que siempre deslumbra por su diversidad, y por su buen trato y consideración a la cultura. Gracias a Microsoft España por la invitación, y a los equipos de Microsoft Europa y Microsoft Holanda por su buen trato, atención y por dejarnos trastear un par de días con sus dos nuevos productos estrellas: el teléfono Lumia 1020 y la tableta Surface 2.

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